Asistencia personal en personas con Inteligencia Límite

Inteligencia Límite | AEXPAINBA - Fundación M. Moriche

Seguro que a estas alturas, muchas personas vinculadas al mundo de la discapacidad de uno u otro modo habéis oído hablar del concepto de asistencia personal y/o asistente personal pero consideramos importante profundizar en algunas cuestiones para evitar confunsiones entre lo que es y no es un profesional dedicado a este área.

Podríamos decir que la asistencia personal es una herramienta para la vida independiente, ejecutada a través de un/a profesional que apoya a la persona con discapacidad intelectual o del desarrollo, ofreciendo un acompañamiento personalizado y adaptado a las necesidades específicas y a la situación vital de cada persona. La asistencia personal apoya todos los ámbitos de la vida de la persona a fin de favorecer su inclusión y promover su empoderamiento, siendo la propia persona quien debe y puede elegir, formar y gestionar a su asistente.

Para profundizar en el conocimiento de la asistencia personal, es conveniente aclarar qué es y, sobre todo, qué no es. Para ello, nos serviremos de la información recogida en la guía elaborada por Plena Inclusión Extremadura, de la campaña cedida por Plena Inclusión Castilla y León. Según esta guía podemos determinar:

Qué sí es y hace un asistente personal: 

  • Ayuda a las personas con discapacidad y/o en situación de dependencia a desarrollar su propia vida, realizando o ayudándole a realizar tareas de la vida cotidiana en distintos ámbitos de su vida (laboral, familiar, formativo, de ocio, social y/o privado).
  • Apoya el proyecto de vida de una persona: tiene que ver con contribuir al cumplimiento de sus metas, deseos, expectativas, ilusiones, sueños y preferencias.
  • Contribuye al desarrollo de la vida independiente de personas con discapacidad y/o en situación de dependencia. La vida independiente es sinónimo de vida propia, vida elegida. Es tener el control de la propia vida.
  • Promueve la inclusión en la comunidad, desarrollando su actividad laboral preferentemente en el entorno.
  • Está pensado para cualquier persona, con independencia de su discapacidad y del tipo y nivel de apoyo que necesite.
  • Es un apoyo personalizado para cada persona, depende del proyecto de vida y del estilo de vida de cada persona.

Qué no es y no hace un asistente personal

  • No hace las cosas por su cuenta, sino que es la propia persona con discapacidad y/o en situación de dependencia la que hace las tareas con su apoyo.
  • No apoya exclusivamente en tareas asistenciales de higiene o cuidados básicos.
  • Ayuda a tener una vida independiente, pero esto no significa vivir sólo, si no necesitar apoyos.
  • No desarrolla su actividad laboral principal en un centro de día o residencia.
  • No es sólo para las personas con discapacidad o en situación de dependencia con menos necesidades de apoyo.
  • No es un apoyo grupal, que se presta a varias personas con discapacidad o en situación de dependencia conjuntamente.

La asistencia personal es por tanto una poderosa herramienta de inclusión, independientemente del grado de apoyo que necesite la persona, para obtener el máximo nivel de autonomía posible. Las personas con Inteligencia Límite, por norma general y si no cuentan con otro tipo de patologías asociadas, cuentan con un buen grado de autonomía, por lo que el apoyo que puedan necesitar estará relacionado con cuestiones tales como manejo del dinero, gestión del ocio y tiempo libre, apoyo para la vida independiente no institucionalizada, mundo laboral, cuestiones personales, etc.

A pesar de que en España contamos con la Ley 39/2006, de 14 de Diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, donde se reconoce el derecho de todas las personas con discapacidad a recibir una ayuda económica para contratar asistencia personal, muy pocas personas reciben a día de hoy tal ayuda y, en el caso de las personas con Inteligencia Límite, queda suscrita casi por completo al ámbito privado.

Por tanto, sumándonos a la reivindicación que parte de Plena Inclusión, consideramos que la asistencia personal debe ser un derecho fundamental para todas las personas con discapacidad intelectual por ser la herramienta clave que permitirá asegurar el acceso de todas las personas a una vida independiente.