Inteligencia Límite y Empleo

“Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo”  (Declaración de los Derechos Humanos, Artículo 23).

La calidad de vida de las personas adultas está estrechamente relacionada con el empleo y el desarrollo de competencias a través de éste, así como, con la participación social que supone aportar valor como ciudadano/as de pleno derecho. 

El empleo constituye una importante vía de desarrollo personal y una incorporación plena a nuestra sociedad. En este sentido, el trabajo más que un fin en sí mismo es un medio para conseguir diferentes aspectos como son: una imagen más positiva y útil de uno mismo, el reconocimiento social, la estructuración del tiempo, la pertenencia a un grupo social, el aumento en la cantidad y calidad de interacciones sociales y la independencia económica. 

En definitiva, el empleo es un recurso fundamental, es un derecho que debe ser accesible para las personas con inteligencia limite y/o discapacidad intelectual ligera tanto para asegurar el ejercicio y el respeto de sus derechos como su inclusión en igualdad de condiciones en la comunidad. 

Pero la realidad  a la que se enfrentan las personas con inteligencia límite y discapacidad intelectual ligera, al igual que el resto de personas con discapacidad, es completamente diferente. Prueba de ello son los datos recogidos en el último estudio publicado por el Observatorio sobre discapacidad y Mercado de trabajo en España y la Fundación ONCE.  

En España, el número de personas con discapacidad  en edad laboral, con edades comprendidas entre los 16 y los 64 años, asciende a 1.876.900, lo que supone un 6,2% de la población total en dicha franja de edad. 

Gráfico resumen cifras empleo discapacidad

  • 1.238.400 personas con discapacidad en edad laboral, se encuentran en situación de inactividad, es decir, un 68,37% de las personas con discapacidad no tiene un empleo. 
  • La tasa de actividad de las personas con discapacidad es del 34 %, mientras que la de las personas sin discapacidad asciende a un 77,7%. Casi 45 puntos de diferencia. 
  • En el caso de las personas con Discapacidad Intelectual, es de 30,4 %, aún por debajo de la media general para las personas con discapacidad. 
  • En cuanto a la tasa de empleo de las personas con discapacidad, la cifra supone un 25,9%, frente al 66,9% de la población general, estableciéndose así una diferencia de más de 41 puntos porcentuales. 
  • Y la tasa de desempleo para las personas con discapacidad se sitúa en un 23,9 % frente al 14,2% de la población general. En el caso de los jóvenes con discapacidad de 16 a 24 años, la situación de vuelve aún más preocupante situándose en un 56,4%. Aunque la situación de desempleo es igualmente preocupante para todos los jóvenes del país, en el caso de los jóvenes sin discapacidad esta tasa de desempleo se reduce hasta el 32,2%.
  • El empleo de las personas con discapacidad intelectual se caracteriza por ser de baja calidad, marcado por la temporalidad y la precariedad laboral. 

Las cifras evidencian que las personas con discapacidad  encuentran numerosas dificultades a la hora de desarrollar roles activos como trabajadores, tanto en la empresa privada como en la función pública. 

Principales obstáculos para la inserción laboral de personas con Capacidad Intelectual Límite o Inteligencia Límite

En el caso de las personas de nuestro colectivo, identificamos los siguientes obstáculos como los principales a la hora de acceder a un empleo: 

  • Bajo nivel formativo. El sistema educativo actual no cuenta con los recursos necesarios para apoyar a la persona en la adquisición de sus máximas competencias.
  • Inexistencia de itinerarios formativos adaptados a sus competencias. Siguen relegando a las personas con inteligencia limite y/o discapacidad intelectual ligera a perfiles profesionales poco cualificados, y por tanto, precarios.
  • Entornos no accesibles y falta de adaptaciones, que dificultan el desarrollo de competencias profesionales.
  • La falta de un modelo de accesibilidad cognitiva común a nivel nacional y autonómico.
  • El gran desconocimiento y la falta de sensibilización por parte de la mayoría de los organismos públicos, de entidades privadas, empresas, profesionales y población general,  tanto de las necesidades como del verdadero potencial y capacidades de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.

Área laboral: trabajamos para su inserción laboral

SOFIL

Servicio destinado a facilitar la inserción laboral de las personas con inteligencia límite y discapacidad intelectual ligera a través del diseño de un itinerario formativo y/o profesional adecuado a las necesidades e intereses del usuario y la intermediación entre éste y la empresa facilitando las relaciones y el conocimiento del colectivo.

ACADEMIA DE OPOSICIONES ADAPTADA

Servicio destinado a la formación y preparación de los temarios correspondientes a las convocatorias específicas para PCDI (personas con discapacidad intelectual) de acceso a personal funcionario y/o laboral de organismos públicos y/o privados. Los contenidos son elaborados y adaptados por profesionales especializados.

CENTRO OCUPACIONAL

Centro alternativo, previo a la labor productiva, que proporciona una actividad útil a fin de normalizar e integrar socio-laboralmente a personas con discapacidad intelectual. Este servicio busca el desarrollo de la autonomía personal, la adaptación social y la promoción del uso de los recursos comunitarios.

FORMO INSERTA

Servicio de Orientación e Inserción laboral que, respondiendo a las necesidades reales, se adapta a las características de sus destinatarios dando una formación especializada para mejorar las competencias y cualificaciones de las personas con discapacidad intelectual (límite o ligera), que redunde en un desarrollo profesional adecuado.

Sus éxitos siempre serán nuestro mayor logro

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